Me
gusta observarte
porque rehuyes ante tal acecho
porque prefieres ocultar tu sonrojo
porque sabes que me gusta estremecerte.
Me gusta escucharte
porque tienes la virtud de ser sincera
porque al 100% me comprendes
porque sé que en tus labios no hay fronteras.
Me gusta sentirte
porque estando lejos sé que existes
porque estando cerca me colapsas
porque estaré a la deriva si te fueses.
Me gusta soñarte
porque en ese instante soy inerte
porque tu fragancia me hipnotiza
porque tengo espacio, tiempo y suerte.
Me gusta confiar en ti
porque ves las cosas diferentes
porque compartimos el tiempo necesario
porque nunca he dejado de quererte.
Quizá un día dejaré de escribir
y de pensar en cada parte de tu vida
pero espero que ese tiempo sea en la muerte
y fundir tu alma con la mía.
Ahora entiendes por qué creo en ti
ahora sabes por qué tu alma me cautiva
si no creyera en vos
en este mundo solo mi cuerpo existiría.