ABDICO
Estela B.
Martini
Abdico:
frente a tu belleza infinita,
a tu imagen etérea,
a tu inmensidad
celestial y contenedora.
Abdico:
ante la libertad
envidiable de tus olas,
ante el reflejo límpido
del sol,
al coqueteo inevitable
de la luna,
a punto de desfallecer.
Abdico:
a los pies de la cuna eterna
de viejas embarcaciones,
de largas historias
de tesoros y piratas.
Abdico:
ante tu envidiable
y blanca espuma,
ante aquellos poetas
-tan simples y enamoradizos-
que en tu profundo regazo
decidieron descansar.
Por no permitirme abrazarte,
por sentirme tan insignificante
-cual barcaza en alta mar-,
por todo ésto y mucho más...
...abdico:
¡frente al mar!.
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