ESPÚMEO Estela Beatriz Martini
Mientras buceaba lenta y placenteramente en los laberintos infinitos de las profundidades, me sentí invadida por recuerdos hialoides, que daban acucias a mis ansias por descubrir el más allá. ¡Cuántos recuerdos encierras!. ¡Cuántos tesoros!. Miles de embarcaciones has capturado, pero siempre permaneces impávido o lejano, enalteciendo tan infinitamente tonos de azules variables. Misceláneas milenarias perduran en tí, como un cofre inalcanzable, con secretos eternos. ¡Siempre fuiste venerado!. Sonámbulos personajes te suplican, con gran lisura, para que poses... cual Musa. En tu rostro todo vale, modorra divina, adormecida de amor. Dulces melodías interiores delatan la "ronda fantástica" de corales y caracolas, y más allá, sin llegar a la superficie, ¡Ay! ¡Cuántos amores, enconos o tragedias encierra el mar!. ¡Pero sé que eres inocente!, sólo te eligen, como paso divino hacia la eternidad. ...Si hasta el horizonte, ¡tan lejano!, secretea contigo, en una comunidad singular. ¡Quién podría ignorarte!. ¡Ni siquiera el vil traidor... ...aquél que hasta se jacta de vituperancias contra ti!. Sin embargo, en el versátil sillón de las aguas etéreas custodias, espúmeo, a ella... ¡Alfonsina, tu fiel amante!
|