DOS POEMAS DE AMOR

De Francisco Arias Solís - España

  mailto:aarias@arrakis.es


 

 

 





- I -

Ciego de amor

 

 

 

He de sembrar tu tierra, amada mía,
de esta semilla amante, huracanada,
que me duele en el alma, aprisionada
por esta piel, o cárcel, o agonía.

No sé que fuerza, con tenaz porfía,
me convoca en tu entraña. A su llamada
marcha hacia ti mi sangre enamorada,
increíble, ancestral, cálida, umbría.

Ciego de amor, en proceloso anhelo
voy desde el corazón a tu figura,
delirante de instinto y de desvelo.

Llena mi soledad, mi noche oscura
y el cósmico silencio de este cielo
que amenaza mortal desde la altura.

 

 

 

 

 

 





- II -

El amor me tiene desvelado

 

 

 

La luna, sí, la luna,
las estrellas de siempre,
el cielo vasto y negro
y la ciudad que duerme.

Sólo mi alma vela
lo mismo que una lámpara
en cuya luz se quema
la última esperanza.

Sólo yo estoy despierto
en mi casa dormida,
con este amor que está
desgarrando mi vida,

que hiere sin piedad
mis flores más hermosas,
aquellas que tú sólo
aspiraste en la sombra;

aquellas que crecieron
para ti de mi sangre:
lirios, violetas, rosas
y amapolas suaves.

La noche es para todos
la sombra y el olvido;
ay, solamente yo
no hallo en su paz alivio

porque el amor me tiene
desvelado y amargo
en la densa penumbra
nocturna de mi cuarto,

y pienso en tus palabras
y me encuentro tan triste
y es tan grande mi angustia
que quisiera morirme.

 


 







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