La soledad anuncia
entre comillas
su veredicto nocturno:
no habrá un ayer
en el mañana
de sus amantes.
AGUARDANDO
Las venas del poeta
albergan jardines de versos
regados de aromas
oliendo a caricias
que mojan caminos
que esperan sudando
la piel de una entrega
profunda y completa.
Sangrante poema,
la espera.
TIC TAC
La vida muerde
sobre la piel de los años
y aplaude al tiempo que cruje
sus arrugas de cemento.
UN DESEO
He de amanecer
poema
para restaurar las cicatrices
que lápices nocturnos cincelaron
en la epidermis de la esperanza,
hiriendo con rimas de alambre
la solemne llegada
del mañana.